El Dictáfono




La voz grabada se remonta hasta 1877 con el fonógrafo inventado por Thomas Edison.
El primer uso que el inventor pensó para su nuevo ingenio, fue la voz grabada para uso en ambientes de negocios, es decir una máquina a la cual se le podía “dictar” y de ahí el nombre Dictaphone que fue registrado en 1907. Esta máquina usaba unos cilindros de cera que eran grabados por la vibración de la voz mediante una aguja. Esta tecnología estuvo en uso hasta más allá de la mitad del siglo 20, cuando fue reemplazada por cintas magnéticas.



Oprimamos el botón de Fast Forward al presente y permítame recomendarle dos excelentes máquinas para grabar voz; el iPhone y el iPod nano. Ambos contienen de fábrica una aplicación llamada Voice Memos con la que se pueden hacer grabaciones muy útiles.

El iPhone tiene una limitante en cuanto al volumen de grabación, lo más recomendable es grabar usando el micrófono de los audífonos originales. Solo así tendremos un buen nivel de sonido al reproducir la grabación. El iPod nano, no tiene ese problema, el micrófono integrado es más que suficiente para obtener una buena grabación.



En los dos dispositivos, se puede reproducir lo grabado, pero lo más atractivo es que cuando sincronizamos con la computadora, las grabaciones aparecen automáticamente en iTunes. Estas grabaciones están marcadas con la fecha y hora en que fueron hechas. En iTunes es muy fácil cambiar esta identificación por un título.

Si tiene un iPhone o un iPod nano, haga la prueba, no deje que se le vaya esa estupenda idea, se sorprenderá gratamente con el resultado. Tome notas sin papel, no las transcriba, guárdelas como notas de audio en su computadora, envíelas como un archivo adjunto en un email y si es posible, comparta con nosotros alguna experiencia interesante en un mail con audio en vez de texto.