El arte de saber buscar… en Google



Una de las frases de Albert Einstein citadas con frecuencia dice “No necesito saberlo todo, tan sólo necesito saber donde encontrar aquello que me hace falta cuando lo necesite.” No hay duda de que Einstein habría disfrutado el Internet y particularmente los buscadores como Google o Bing.
Un escritor de la revista Information Week relató esta semana como Google y Google Maps le hicieron el día recientemente en Nueva York. David Berlind se dirigía a cubrir un evento en un centro de convenciones de Manhattan. Al bajar del taxi, pagó, tomó el recibo impreso que le extendió el chofer, cerró la puerta y vio como el auto se alejaba rápidamente de el. En ese momento recordó que su maleta aún estaba en la cajuela.

Tomó el recibo y encontró un numero telefónico de la “Comisión de Taxis y Limousinas de Nueva York”, en donde por un buen rato no pudo hablar con una persona real, probablemente uno de esos conmutadores modernos con grabaciones de “si quiere tal, oprima el numero tres”. En el momento siguiente avistó a un par de policías a quienes se acercó y explicó su problema. Uno de los policías tomó el numero del taxi que estaba impreso en el recibo y obtuvo de la central de policía el nombre de la empresa propietaria del taxi.

Después de mucho rato pudo hablar con una persona de la Comisión de Taxis, solo para enterarse que no podía darle información pues su sistema se había caído. Esta persona le advirtió que a las 5 pm habría cambio de turno y sería muy difícil rastrear la maleta con un nuevo chofer a bordo. Para empeorar las cosas el avión de Berlind partiría de Nueva York a las 4:35 pm. La dirección de la empresa propietaria de taxis en donde se llevaría a cabo el cambio de choferes, estaba además en Long Island City, del otro lado del río, lo cual significa tal vez horas de camino para salir de Manhattan e ir hacia el aeropuerto JFK.

Finalmente decidió entrar al centro de convenciones en donde usó su MacBook para buscar el teléfono de la empresa dueña del taxi, pero no tuvo éxito. Entonces recordó una frase de Marissa Meyer ejecutiva de Google “No es lo que sabes, sino como lo encuentras”, una frase más o menos relacionada con la de Einstein. Abrió la página de Google Maps y escribió la dirección de Long Island City y listo! Utilizando el modo de vista a nivel de calle, encontró la imagen del lugar y esta, incluía el numero de teléfono.



Acto seguido, una persona amable de la empresa de taxis le indicó que el nombre del chofer de su taxi era Roberto y le proporcionó el numero de su teléfono celular. De inmediato pudo llamar al chofer a quien le explicó que era la persona que había dejado en el Centro de Convenciones, y que su maleta continuaba en el taxi. Roberto se disculpó y en menos de 15 minutos estaba de regreso ofreciendo disculpas junto con la maleta.

El propósito del viaje se cumplió, la maleta fue recuperada y el avión fue abordado a tiempo, gracias a Google Maps y a saber como buscar la información requerida.