Japón es un país bicicletero



A pesar de ser uno de los países más avanzados en tecnología, Japón confía a sus 90 millones de bicicletas el transporte de muchos de sus habitantes obteniendo claras ventajas como ahorro de energía y ahorro en gastos relacionados con la salud.
El nombre correcto para una bicicleta es Jitensha pero el nombre común es Charinko, Chari o Mama-Chari, esta última palabra compuesta para describir una bicicleta tradicional para señora.




Japón es un país en donde las bicicletas son de uso generalizado. No hay muchas vías especiales para bicicletas, por lo que los caminos más usados por los ciclistas es el destinado a peatones. Muchos negocios comerciales proveen lugar para estacionar bicicletas, pero las bicicletas también son dejadas aquí y allá por sus dueños, en ocasiones sin intención de regresar por ellas. Cuando alguien adquiere una nueva, la anterior es abandonada en cualquier lado pues tirarla a la basura requiere de un pago al municipio. El gobierno tiene camiones dedicados a recoger bicicletas abandonadas.

Hay también una nueva generación de bicicletas que cuentan con modernas baterías. Una de las más representativas es la bicicleta “Eneloop” llamada así por la tecnología de baterías de lenta descarga inventadas por Sanyo. Estas bicicletas cargan su batería ya sea con el pedaleo de su pasajero, así como cuando se dejan en estacionamientos con paneles solares. Cuando hay pendientes, la bicicleta toma energía de la batería para facilitar al pasajero el viaje.

Dos bicicletas por cada tres japoneses es la densidad de este modo de transporte en el país asiático. El gobierno del Distrito Federal en México y los gobiernos de otras ciudades están haciendo importantes inversiones para popularizar de nuevo el uso de la bicicleta. Ojalá pronto podamos decir que México también es un país bicicletero.